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19 ago 2010

El morado está de moda

Por Gabriela Ortega

“El morado esta de moda”

Me levanto, acabo de recibir un fuerte golpe en la cabeza; me sorprendo al ver que nadie se ha acercado a levantarme o preguntarme si me encuentro bien.
Prácticamente eh olvidado todo, desde el día en que naci hasta lo que estaba haciendo precisamente ayer. Sé que soy una persona adulta debido a mi apariencia un poco desgastada y desprolija.
Veo a la gente que transita por las calles en pleno centro de la ciudad, niños gritando, vendedores de juguetes que se destruirán a los cinco o diez minutos después de haber sido comprados, señoras sentadas en las miles de jardineras de la plaza central criticando a la gente que pasa en frente de ellas juzgando como si ellas fueran la representación de lo que es “perfecto” en esta vida, señores fumando excesivamente y ancianos tomando café en alguno de esos restaurantes en donde solo puede entrar gente bien vestida simplemente por que a alguien demasiado superior se le ocurrió.
Decido sentarme en una de las bancas que están en plaza de armas, busco cualquier espacio desocupado pero pasa algo tremendamente raro al acercarme las personas allí sentadas se apartan u ocupan el lugar en el cual deseaba sentarme con alguna bolsa o abrigo, no tomo importancia a esto debido a que me doy cuanta de que estoy sangrando doy por hecho que fue por el accidente que tuve hace 1 hora aproximadamente (y eso lo se por el reloj de la catedral), trato de limpiar mi sangre con un pañuelo que siempre llevo conmigo (bueno eso supongo debido a que he olvidado todo), me duele pero me convenzo de que no es lo suficientemente grave como para ir a parar a un hospital donde solo me tendrán esperando un poco mas de 5 horas solo para decirme “venga mañana, no alcanzo ficha”, o “se acabaron las consultas”; me siento en una banca repleta de mierda de paloma en donde nadie se ha sentado por que hay demasiado sol, enfrente de mi esta una pareja, adolescentes creo, ellos discuten entre gritos y mas gritos, y por mas que trate de evitar escuchar el alboroto no puedo, es estúpido uno se sienta para descansar y lo único que logra es escuchar una conversación inútil de el típico tema “es que tu eres todo para mi y yo en cambio para ti no soy nada”, en realidad esa conversación la escuche infinidad de veces con todas mis parejas (empiezo a recobrar la memoria), en realidad creo que es por eso que decidí estar solo el resto de mi vida, aunque eso en teoría es imposible, y es que como alguien puede exigir a otra persona que le amase tanto como ella lo cree correcto.
Decido levantarme, esta conversación ajena me ha estresado demasiado tanto como para justificar el hecho de que no vale la pena seguir sentado ahí. Mientras camino pasa una mujer puérpera con su hijo en brazos cargando una pañalera se le ve cansada, y a su lado un hombre hablando sin parar por el móvil , al parecer son de aquellas parejas en donde el bienestar económico es mas importante que todo lo demás, voy hacia el parque ahí me dormiré, camino por Juárez , veo en un espectacular “ el morado es el nuevo color primavera-verano” acompañado de dos mujeres esqueléticas cubiertas por miles de telas de esta misma tonalidad, me cuestiono “¿quien demonios define que color debe de vestir a todas las miles de gentes sin personalidad ni gusto propio?”, comienzo a imaginar que en menos de una semana al vagar por estas enormes aceras empezare a ver mas de quince personas por cada veinte que pasen con este color y todo solo por que a algún fulano se le ocurrió decir que esta era la nueva “tendencia”.
Llego al lugar deseado me acuesto en el pasto urbano (es decir tierra el 90% y pasto seco lo restante) dirijo mi mirada al cielo comienzo a pensar en todo lo que observe ahora, doy por conclusión que soy una estupidez andando igual que todos los demás zombies comerciales y vendidos respirando simplemente por que es inevitable, tomando el amor como un contrato, tratando de ser diferentes al usar morado, tratando de ser una sociedad funcional, tratando de ser basura por no poder ser otra cosa.